
La pequeñez del país y su fragilidad, hacen que la inversión extranjera tenga todo tipo de ventajas. La falta de trabajo, agudizada en el interior, presiona al gobierno al punto que el ministro de Economía y Finanzas ha dicho que daría todo a la inversión extranjera. Los aspectos medioambientales son casi subsidiarios.
Días atrás, una delegación encabezada por el canciller Mario Lubetkin y el intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, se reunieron con su par argentino Pablo Quirno y el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio para comunicarles que la planta de HIF Global se localizaría en padrones contiguos a la plante de ANCAP y ALUR; en una superficie de 32 hectáreas en Nuevo Paysandú.
El diputado sanducero Juan Gorosterrazú celebró el cambio pues el elegido cuenta con “accesibilidad directa a infraestructura vial de primer orden, particularmente a través de la avenida de las Américas, con conexión fluida a la red de rutas nacionales” y la infraestructura ferroviaria. En cuanto a la cercanía con la hidrovía del río Uruguay y a futuras infraestructuras portuarias asociadas al sistema tipo dolphin, “refuerzan el carácter multimodal del sitio, posicionándolo como un nodo logístico estratégico”.

Satisfechos
Luego de la comunicación del gobierno uruguayo a su par argentino, el canciller Quirno valoró “el espacio de diálogo y entendimiento”.
El intendente Nicolás Olivera, entrevistado en la diaria Radio, afirmó, sobre la HIF Global, que “el país necesita esta inversión y no tiene margen para tomarse tiempo”. Por lo tanto, “consideró que Uruguay debería estar firmando el contrato de inversión con HIF Global durante el próximo mes”.
Inconformes
Tras el encuentro de autoridades gubernamentales uruguayas y argentinas, el Movimiento por un Uruguay Sustentable (MOVUS) dice que “al día de hoy no existe ninguna certeza sobre esa relocalización…”. El principal “implicado (HIF Global) aún no se ha manifestado”.
“Más allá del debate sobre la ubicación de la planta, queremos señalar que este aspecto no modifica ni resuelve problemas fundamentales del proyecto que afectan directamente a todos los uruguayos:
- Enfoque del proyecto. El objetivo principal no es la generación de hidrógeno, mucho menos «verde». La planta está diseñada para producir metanol, nafta, gas licuado y aceites pesados, funcionando prácticamente como una refinería tradicional.
- Impacto ambiental: La producción prevista no será carbono neutral debido al uso de biomasa para obtener CO2, un gas que, de no ser por este proyecto, no ingresaría a la atmósfera.
- Degradación ambiental:El proceso implicará una significativa degradación del suelo y alterará el balance de biomasa en las plantaciones forestales. Esto requerirá nuevas evaluaciones ambientales sobre el manejo del excedente de madera destinada a la planta.
- Energía insuficiente: Tal como advertimos en noviembre pasado, el autosuministro energético contemplado por HIF será insuficiente. La empresa demandará energía adicional proveniente de UTE, que pretende adquirir a precios reducidos. Esto equivaldría a un subsidio indirecto financiado por todos los uruguayos y por las arcas del Estado.
- Ineficiencia energética: Finalmente, todo el proceso propuesto presenta altos niveles de ineficiencia desde el punto de vista energético. Además, los combustibles producidos están destinados únicamente a la exportación, sin contribuir significativamente al objetivo nacional de descarbonizar nuestra matriz energética.

UTE resigna 80 millones de dólares al año
Desde MOVUS reiteramos nuestra preocupación por los múltiples impactos que este proyecto puede implicar para el país y cuestionamos su viabilidad económica, ambiental y social a largo plazo.
Si UTE accede al pedido de HIF Global de pagar 40 dólares el megawatio, a la empresa le cerraría la rentabilidad. Según el sindicato de UTE (AUTE) de suscribirse un contrato de suministro en los términos que pide HIF UTE perdería cada año 80 millones de dólares.






