
En Montevideo, en el predio de casi 3 hectáreas de la ex empresa de ómnibus Raincoop (Rápido interdepartamental cooperativo), adquirido por el MVOT en 1.725.000 dólares, se desarrollaría un proyecto urbano que incluiría 9 cooperativas (cuatro afiliadas a FUCVAM; y para para el PVS; Covipro; un grupo de mujeres de la ciudad de Las Piedras; para jubilados y para realojados) que construirían 600 viviendas.
Tras la adquisición en el 2017 surgieron los problemas. Uno de ellos, advertido por los vecinos a las cooperativas, fue que el suelo estaba contaminado.
Años después, cuenta en El Observador el periodista Agustín Escudero, se verificó la contaminación. “Los primeros estudios oficiales del predio se realizaron recién en la segunda mitad de 2021 a través de la consultora GeoAmbiente SRL”.

“La conclusión fue que existía una afectación generalizada por plomo en todo el terreno, pero especialmente en las cercanías de los tanques de combustible, donde durante décadas se filtró hidrocarburo a la tierra y al agua subterránea. Los valores máximos alcanzaron los 2.222 miligramos de plomo por kilo de tierra (mg/kg) en las cercanías de los tanques, superando ampliamente el valor de referencia de uso residencial fijado en 120 mg/kg”.
Además, el cadmio (un metal pesado tóxico) superaba los limites admisibles, al tiempo en aguas subterráneas se “hallaron hidrocarburos y compuestos orgánicos volátiles como benceno y xileno por encima de las normas permitidas. Asimismo, sobre el agua flotaba una capa de combustible puro que llegó a registrar hasta 1.34 metros de espesor”, comentó el periodista.+
Por otra parte, en el 2023 la empresa Buresil S.A se hizo de la licitación para fraccionar, elaborar proyecto ejecutivo, ejecuta obras de infraestructura física más remediación del terreno. La se haría en un año; pero aún no comenzó.
Milton Machado, actual director nacional de Vivienda (Dinavi) en agosto, le dijo a El Observador “que las obras de instalación de servicios públicos podrían comenzar en octubre o noviembre. Sin embargo, eso no pasó. Aún hoy, el terreno continúa funcionando en parte como estacionamiento y de la cooperativa UCOT”.

Parecería que las demoras obedecen a cuestiones burocráticas que prescinden de las necesidades de la gente.
Por ejemplo, aunque hay otros organismos involucrados, en la Intendencia están pendientes de aprobación los proyectos de evacuación de pluviales; vial; de espacios públicos; alumbrado más el permiso de demolición.
Con este aciago panorama, por las cooperativas es un desfile de gente. Al costo inicial del predio, hay que sumarle unos 2 millones adicionales de dólares para dejar habitable el terreno.
Tras adquirir un terreno contaminado, el proyecto, inicialmente para 600 viviendas, encontró sus limitantes. Tres años atrás se hablaba de 412 viviendas.
Hoy, la construcción de viviendas se situaría entre 200 y 300.
El Observador consultó al MVOT. Desde allí “se limitaron a señalar que la cantidad final de viviendas dependerá del proyecto ejecutivo de cada cooperativa”. Las obras, seguramente, comenzarían el año próximo.






