
Sabido es, que en sistemas socialmente estratificados como el uruguayo, quienes más llegan a estudios universitarios son los sectores medios, medios altos y ricos. El Fondo de Solidaridad (FS), surgido en el furor del neoliberalismo que en los 90 se negaba a financiar becas a los más pobres, inventó una solución que la pagan los profesionales recibidos. El Fondo, atiende estudiantes universitarios (UdelaR-UTEC) y UTU de todo el país. Tiene una Comisión Honoraria, integrada por varios organismos, y funciona con bastante transparencia y ecuanimidad. Con la información aportada se conoció que este año, otorgó 9.320 becas; un “92% de los beneficiarios son primera generación universitaria en sus familias”. La beca económica, extendida entre febrero y diciembre, tiene un valor de 12.345 pesos. Progresivamente el FS complementa el apoyo económico con charlas, talleres, acompañamiento psicológico y tickets alimentación. Esto genera una positiva sinergia con el desarrollo universitario en el interior. De todas maneras, un 71%, independientes de su nacimiento, la pide desde Montevideo. Dicho en otros términos casi un 30% de la beca de apoyo economía la recibe quienes estudian en el interior.
La rendición de cuentas del FS, aporta otras informaciones y datos de relevancia que se acceden ingresando a su página web





