
Hay que apelar a la memoria para recordar que los recortes presupuestales que realizó el gobierno, no se compensan con las obras viales (que las pagarán los próximos gobiernos) siendo ellas necesarias. Los perjudicados, los mismos de siempre: que no encuentran turno para un especialista, que se les quita un beneficio, se endurecen las condiciones para acceder a un plan de MEVIR y ven como aumenta su pobreza, la gente en la calle, revisando volquetas y mujeres encarceladas por ingresar gramos de marihuana a las cárceles; universidades del delito. El postre de la frutilla la malhadada, sujeta a plebiscito, reforma de las jubilaciones. En honor a los malla oro, trabajas más y te jubilas con menos monto.
Entonces, los recortes en materia de vivienda dilataron, a lo largo y ancho del país, las soluciones que requieren miles de compatriotas. A la par que recortaron 150 millones de dólares en el quinquenio, el gobierno se la “jugó” por atender, flacamente, 120 de los 600 asentamientos existentes.

Con mucho marketing, -tratando de sortear incompetencias y demoras-, publicitaron que el Plan Avanzar (PA), un tironeo por su control entre Lacalle Pou Herrera Brito del Pino y Cabildo Abierto, alcanzaría, en su proyección, 15 mil familias y 50 mil personas en todo el país. Al ritmo de ejecución están llegando a algunos centenares de familias, particularmente en estos últimos meses por razones obvias. Incluso inaugurando obras sin terminar. Las intervenciones en cada Departamento son escasas, no obstante, el gran despliegue mediático que se hace incluye la presencia de Luis Alberto Alejandro Aparicio.
El PA alimentó una estructura técnico burocrática que luego fue a parar a MEVIR; obviamente que sin llamado alguno. La próxima administración se encontrará con este problemón.
En el paraguas del PA se subsumieron el Plan Juntos, Mejoramiento de Barrios y Plan Nacional de Relocalización; todos preexistentes. En todos los programas a las Intendencias les cabe un rol destacado.
La atención de los asentamientos, bajo el paraguas del PA, parece una ironía, pues camina a paso de tortuga. Por notorios problemas de gestión y de capacidad de actuación. Además, se soslaya que este programa tira, literalmente, a la gente a las periferias de la ciudad, en un planteo costoso e irracional.

Cuando publicitan datos hacen un gran entrevero, a los efectos de dar una supuesta envergadura al plan. Por ejemplo, suman asentamientos con intervención terminada con los que siguen en obra y/o con los proyectos licitados. Tras ello marketing y despliegue electoral. Algo similar se podría de decir de otras iniciativas, como el saneamiento en distintas localidades del interior que de 120 cayó a la mitad y, con certeza, se hará cargo el próximo gobierno. El actual gobierno combinó con sabiduría, anuncios, marketing, buena estrategia comunicacional (con blindaje de los medios hegemónicos) y aislamiento del presidente (con mucha ayuda) de la secuela de escandalo y corrupción que signaron el periodo.






