
El gobierno había decidido, en todo el país, dar de baja 10 mil Tarjetas Uruguay Solidario (TUS), pero estamos en elecciones y presiones internas de candidatos, punteros, directores departamentales, legisladores, etc. lograron que la medida quede stand bye.
En cualquier caso, una simple TUS implica la “friolera” de 1736 pesos por hijo, por dos 2634 pesos, por tres 3.350, cuatro o más 4669 pesos. Con la doble se multiplican los montos.
Los técnicos del MIDES vienen realizando revisitas a familias de todo el país, con el propósito de ratificar o rectificar la permanencia de la tarjeta. La medida central, -en un gobierno de espalda al interior- desesperó a más de un correligionario de todo el país.
Hasta el momento, el MIDES aplicaba el criterio de que si a la tercera visita no se encontraba la familia o la persona que se visitaba la prestación o la solicitud caía como castillo de naipe.
Pocas horas atrás, sin resolución formal, ni comunicación por escrito, para no dejar huellas, desde la Dirección de Transferencias y Análisis de Datos a cargo del economista colorado Antonio Manzi se bajó información a las Oficinas Departamentales para que se continúen las visitas; hay que ir tantas veces como sea necesario dijeron desde la capital.
Muchas veces, como estrategia de supervivencia la gente no abre a los técnicos especulando con que les puede caer la exigua prestación.
Venía siendo complicado quitar la prestación y concomitantemente pedir la colocación de un cartel de un sonriente candidato a intendente o al Parlamento. De todas maneras, siempre hay formas y recursos para hacer clientelismo. Por ejemplo, en algunos Departamentos, Paysandú, por ejemplo, llegó hace unos días un camión con centenares de canastas de alimentos de 15 kilos cada una. Nadie sabe, excepto los directores que, a su vez, son ediles y candidatos a cargos electivos, cuántas son y con que criterios se distribuirán en un Departamento con 8.500 desempleados y creciente pobreza.







