
Viene complicada la situación en Bolivia, tras el “divorcio” entre el actual presidente, Luis Arce y Evo Morales; quien intenta volver a ser candidato. Ambos disputan la conducción del MAS. En la pugna, crece la derecha y el desencanto de la gente que no logra captar la entidad del conflicto, más marcado por ambiciones personales que programáticas. América Latina, no a nivel de oriente, tiene sus conflictos, pero sin una exacerbada violencia. Preocupa, enormemente, el ataque del neoliberal Milei a los jubilados, trabajadores y universidades, al tiempo que el peronismo se fagocita y la izquierda busca crecer. La Argentina vive un experimento social que ameritaría un repudio generalizado. Pero a diferencia de lo que pasa en Venezuela o Cuba, la derecha y los medios hegemónicos no condenan, en absoluto, el experimento, explosivo y con represión, que se viene implementando allende el río de la plata.




