
El 47 encuentro Cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, -que integran Brunéi, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Singapur, Tailandia y Vietnam-. fue propicio para un encuentro, ayer, entre Lula Da Silva y Donald Trump. El clima, tras las presiones de EE.UU, se había tensado con Brasil, generando una fuerte defensa desde nuestro vecino. Lula no se amilanó. En dicho encuentro se determinó el inicio de la revisión de los aranceles establecidos por Trump como castigo por la independencia del gobierno del Planalto
Por otra parte, mientras la potencia imperial, en una actitud de gendarme, presiona a Venezuela en procura del petróleo y los minerales, tras el supuesto de estar preocupado por la política interna que lleva adelante Nicolás Maduro, Lula Da Silva, ofreció sus buenos oficios para mediar. Ahora agrega acusaciones contra el presidente de Colombia, Gustavo Petro.
La actitud bélica de Trump frente a Venezuela ya dejó más de 40 muertos al ser atacadas lanchas en el caribe con supuestos cargamentos de drogas muy demandas por la población del norte. Para expertos se trató de ejecuciones extrajudiciales.
Tras el encuentro, el presidente de los EE.UU, manifestó que “es un gran honor estar con el presidente de Brasil. Creo que podemos lograr muy buenos acuerdos para ambos países. Siempre hemos tenido una buena relación y creo que continuará”. La revista brasileña Carta Capital informó que en la reunión junto con Lula participaron el ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira y un conjunto de asesores. Por su parte, Trump acudió al encuentro con el secretario de Estado, Marco Rubio, -muy conocido en América Latina-, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el representante comercial Jamieson Greer.





