
Pese a la intendencia, las cooperativas avanzan con determinación
El proyecto urbano en la ex textil Paylana, Paysandú, cambió el modelo con el cual se hacía ciudad. Al mismo se llegó tras adquisición por parte de la Intendencia del predio (4 hectáreas a 1.5 millones de dólares), organización de un proyecto, acuerdo con Federaciones de vivienda, participación de la academia y, por arriba, acuerdo entre MVOT y gobierno departamental en periodo pasado. El marco de dicho emprendimiento quedó establecido en el decreto 7760/18 de la Junta Departamental.
En dicho proyecto participan 8 cooperativas afiliadas a FUCVAM, FECOVI y FECOVISI (PVS)que, abona(ro)n aproximadamente, unas 4 mil UR por cada uno de los predios.El proyecto se desarrolla sin el grado de involucramiento y responsabilidad que le cabe a la Intendencia. Al cambiar la administración del FA al PN las cooperativas, -con base en el decreto-, plantearon la creación de una bipartita Intendencia-Cooperativas. La misma, reveló utilidad, sirviendo para canalizar inquietudes, resolver algunos asuntos (como la caseta de la subestación de UTE) y dar participación; elemento no muy asimilable por parte de esta administración. Hoy el espacio está virtualmente paralizado, lo que implica incumplimiento del decreto, y una dosis de ninguneo del gobierno departamental.
En mayo pasado, siete de las ocho cooperativas reclamaron al intendente, Nicolas Olivera, cumplimiento del decreto de la Junta. Más allá de balbuceos e insinuaciones, algunas planteadas en la bipartita (cuando funcionaba), la Intendencia no jerarquiza un proyecto que es de su entera responsabilidad. Cuando vendió los terrenos a las cooperativas, el precio incluía infraestructuras y servicios. El decreto regulador habla de la ejecución proyectual en etapas.
En aquella entrevista, el funcionario tuvo cierto tratamiento desdoroso con los cooperativistas, al punto que muchos participantes se fueron enojados. Allí el intendente, junto a varios directores, comprometió desratizar zona de cooperativa Coviappay, habitada, e instalar una volqueta. Sobre el tema de fondo, nada. Menos habló sobre el Fondo de Gestión Territorial, estampado en el decreto, que se previó para usar en el desarrollo del proyecto. El mismo se integra, fundamentalmente, con el pago que hacen las cooperativas de los predios. Cinco cooperativas (una habitada y 4 en construcción (en altura) con distintos niveles de avance) ya han pago unas 20 mil UR. El mismo intendente nacionalista que no trató bien a los cooperativistas, incluyendo delegación de FUCVAM, es el mismo que dijo que le pondría un canon a los camioneros que rompen los caminos sacando la madera para las plantas de celulosa y después, tras replica de las empresas en cuestión, se fue al mazo. Duro con los más humildes, livianito con los de mayor poder. Sin movilización, entrando al cuarto año de gestión, será difícil que la Intendencia cumpla con los suyo.






