
Apenas se esbozó una encapsulada autocritica de la derrota, algunos sectores del PN quieren dar por finiquitado el proceso. Pero los criticas de algunos sectores perforan tal propósito. En su momento, el intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, habló, entre otros asuntos, de que el anterior fue un gobierno “medio pelo”. Otros, ocupando cargos en el Senado, le han pegado a la candidata vicepresidencial, a la falta de militancia, al propio Álvaro Delgado que debió renunciar, pese a él, al Senado para presidir el Honorable Directorio. Para muchos, un “héroe”, para otros correligionarios “un villano”. Olivera había cuestionado donde está el poder verdadero, el sitio en donde se toman decisiones en lo real. Se habla de “frenó” a la autocrítica, no crítica de los convencionales, etc. El senador y ex intendente Sergio Botana, por ejemplo, dijo que el litoral estaba incendiado y no “hubo una medida”. Están todos contra todos, aunque un sector, desde el Senado de la Republica, -un espacio de decisión-, fuga hacia adelante y su autocrítica es pegarle, obsesivamente al FA y al actual gobierno.





