
Para estar en cada espacio, las mujeres tienen enormes dificultades; la política no iba a ser la excepción.
Una encuesta de ONU Mujeres reveló que las mujeres políticas optan por reducir su exposición pública y en redes sociales, y muy rara vez denuncian hechos de violencia. En este país, faro de la democracia, “cuatro de cada cinco parlamentarias (81%) dijeron haber sufrido violencia durante la campaña electoral. Además, la mitad de las candidatas electas vivió situaciones de violencia dentro de sus propios partidos políticos”. Los datos surgen del estudio Ser candidata en las elecciones uruguayas 2024. Violencia contra las mujeres en política elaborado por ONU Mujeres y presentado el martes 17 en la Residencia Británica de Montevideo. De acuerdo con las autoras de la investigación, -las politólogas Verónica Pérez Bentancur y Niki Johnson-, los resultados demuestran que la violencia política no es un fenómeno aislado, sino “un rasgo estructural de la experiencia electoral de las mujeres políticas en Uruguay”.

La violencia incluye abuso verbal, cuestionamientos a su legitimidad como actores políticos, intimidación y ataques a su competencia para la tarea política. La violencia sexual -acoso sexual y comentarios o amenazas con connotación sexual-, también fue reportada por un número significativo de candidatas (29%). En tanto, la violencia económica y la física fueron menos frecuentes (6% y 3%, respectivamente). Magdalena Furtado, directora de programas de ONU Mujeres Uruguay y coordinadora del estudio, explicó que ONU Mujeres está abocada a producir evidencia comparada y ejemplificó que en Colombia la prevalencia de violencia fue del 78%, una cifra similar a la registrada en Uruguay.
Las expertas atribuyeron la violencia a ausencia de herramientas institucionales claras. Pérez Bentancur señaló además que la violencia política está “escasamente tipificada” y que no existen ámbitos definidos dentro de los partidos para canalizar denuncias.




