
Las obras cooperativas, sin perjuicios de distintas regulaciones y marcos normativos que las estructuran, cuentan con un reglamento de ayuda mutua que las contienen. El mismo, exigido por la ANV, en constante ajuste, dinámico, es fruto de la experiencia acumulada, particularmente de las cooperativas de FUCVAM. Como se sabe, o debería saberse, la ayuda mutua (ese trabajo colectivo, comunitario, con asesoramiento técnico, planificación y organización, realizado por los socios/as) es un componente central del sistema.
En el mismo se pautan las tareas del capataz, siendo una de ellas “capacitar a las y los cooperativistas en los aspectos que sea necesario, especialmente en el que tiene que realizar ayuda mutua”. Ahí aparecen las comisiones Ad Hoc de obra, administración, trabajo, compras, con sus respectivas integraciones y competencias. Es interesante la referencia en cada una de ellas de un técnico/a del IAT; como prolongación de la capacitación que se efectúa.
Pese a la creciente creatividad de la gente, el reglamento cuenta con un extenso capítulo sobre el aporte de mano de obra personal. En concordancia con la ley, apunta que “no se admitirá el trabajo de personas ajenas a los núcleos para el cumplimiento de los compromisos”; habilitando, como excepción, la figura del colaborador/a “autorizado por el BPS”. Colaborador/a que tiene ciertos requisitos y limitantes.

Las sereneadas deben estar a cargo de las/os cooperativistas. En caso de contratar una empresa, los recursos no deben salir del préstamo.
Un capítulo refiere a los incumplimientos, formas de recuperación de atrasos y sanciones. Habida cuenta de reales dificultades para hacer ayuda mutua durante los días y horarios del personal contratado, se establece un Fondo Solidario. Dicho Fondo se conforma con una hora extraída de cada compromiso, horas de jornadas solidarias, horas generadas por sanciones, prorrateos por lluvia, etc.
Al desvirtuarse las características de la ayuda mutua y la aparición de iniciativas que la van perforando conviene entender de qué va una cooperativa de tales características, leer Estatutos y el Reglamento de Obra. Ello evitaría muchos problemas económicos, sociales y confusiones conceptuales.






