
Finalmente, tras diversos estudios, se verificó que los restos hallados el 30 de julio en el Batallón 14 pertenecen al ex militante comunista y sindicalista Luis Eduardo Arigón. Este militante fue secuestrado el 14 de junio de 1977 por la dictadura cívico-militar cuando tenía 51 años. En este predio militar se hallaron los restos de Amelia Sanjurjo, Ricardo Blanco Valiente y Julio Castro. Arigón, fue llevado a La Tablada, torturado, asesinado y luego enterrado en el Batallón 14. El fiscal Perciballe expresó que se busca “establecer un poco de paz para la familia, fundamentalmente, y para toda la sociedad”.
La hija de Arigón, Sabina, en la conferencia en que se dio la información, señaló, -según la crónica de La Diaria- “agradeció a quienes participaron en esta búsqueda por “más de 40 años”. No deja de sorprenderme la maldad, la cobardía con la cual fueron tratadas estas personas. No hay otras palabras para decirlo, porque se puede pensar de otra manera, pero hacer lo que les hicieron a estas personas es vergonzoso, es una vergüenza para todos nosotros, hasta el día de hoy”, reflexionó. Su padre era “un hombre con cierta cultura”,tocaba el violín, leía mucho, le gustaba mucho escribir poesía” y “tenía muchos libros en francés porque leía en francés”. Por la causa de Arigón hay cuatro militares procesados.

En el libro Desaparecidos (Blixen-Patiño) se sostiene la inexistencia de la operación zanahoria (desenterramientos y arrojamientos al río de la Plata de los asesinados) y, por el contrario, la existencia de cementeros clandestinos en estos predios. Además, señalan, que el futuro presidente, este no lo hará, exija a los mandos toda la información sobre los detenidos desaparecidos. La demanda tiene su correlato en el apoyo social que cada 20 de mayo llena cada rincón del país pidiendo que digan dónde están.






