
El próximo 11 de mayo son las elecciones departamentales y municipales; con lo que se cierra el largo ciclo electoral inaugurado en junio del año pasado. Como todo el Uruguay sabe que hay un claro predominio del PN; regentea 15 de las 19 Intendencias. Hay casos emblemáticos: hace 60 años, por ejemplo, el PN gobierna Tacuarembó, ni hablar de Flores, Durazno, Cerro Largo, Treinta y Tres. En estos sitios se han establecidos verdaderos feudos.
Hay que tener en cuenta que cada intendente puede operar en su comunidad como un zar al disponer de mayorías automáticas en la Junta Departamental (una cuestión a revisar), destinar recursos discrecionalmente, reclutar personal con tinte clientelar sin mayores controles, donde, salvo excepciones, el gremio no tiene mayor incidencia, -muchas veces es pro gestión, desnaturalizando su rol- y la propia dinámica hace que la gente se haya adaptado a esta forma típica de gobernar que tiene el PN. Eso le da “un enorme poder” señaló al programa sanducero “soy de esta tierra” (Horizonte FM 106.3) el politólogo salteño Ernesto Nieto.
El FA tiene serias posibilidades de hacerse con la conducción de algunas Intendencias. Entre ellas las de San José y Paysandú. Nieto cree, que más que efecto arrastre, será importante las señales que se emitan entre el 15 de febrero, asunción del Parlamento, el 1° de marzo, asunción presidencial y el día de las elecciones.

El Frente, ya en el gobierno potenciará desde distintas medidas las candidaturas propias teniendo en cuenta las buenas performances en muchos Departamentos. Para el politólogo salteño tiene “como mínimo chances de ganar 4/5 Departamentos. Seria excepcional ganar solo Canelones y Montevideo”. Fernando Pereira, presidente del FA, mencionó que, entre otros asuntos se impulsará la transparencia en el ingreso a los gobiernos Departamentales. Paysandú será otra de las Intendencias en disputa.
Para las cooperativas, con peso en distintos Departamentos, es relevante que el gobierno nacional apuntale cartera de tierras, -dejada de lado por el saliente-, y que suceda lo mismo con los gobiernos Departamentales mediante decreto de cada Junta Departamental y participación de la gente. Se sabe, por ejemplo, que, en Colonia, no dan tierra ni para una maceta.





