
La gente se apresta a cerrar el largo ciclo electoral iniciado en junio del 24 con las internas. Ahora son las Departamentales y Municipales. En la primera se elige intendente y en la segunda alcalde y concejales. Para el caso de Montevideo, gobernado por el FA desde 1990, el PN pide alternancia, obviando por ejemplo que en Tacuarembó el PN gobierna desde 1958 en forma ininterrumpida. También se puede mencionar Cerro Largo, Colonia, Rivera, San José, Flores, Durazno.
En general, a caballo del clientelismo y de caudillos, manejando el aparato de cada intendencia como si fuera una estancia. Ni hablar donde escasea el empleo. Las gestiones del PN han estado y están bajo la lupa. Ahí están los casos de Artigas, Soriano, Rocha, etc. Candidatos de la oposición en Durazno, por poner un solo ejemplo, hay una feroz “compra de votos” y un enorme gasto en publicidad.

Todo parece indicar que Rivera seguirá en manos de los colorados; Cerro Largo, Treinta y Tres, Flores, en manos del PN y Montevideo y Canelones en manos del FA. Las restantes las puede ganar el PN, pero también el FA. Sin las mayorías automáticas, el clientelismo, las irregularidades y sin una sociedad demandante que no se haya habituado a la modalidad “gestión PN” seguramente habría más alternancia y más robustecimiento de la democracia.






