
En su momento, -anteriores gobiernos del FA-, se estableció una cartera nacional de tierra. Es cierto que, exceptuando Colonia, las Intendencias, en tanto encargadas del ordenamiento de sus territorios, asignan tierras a las cooperativas; también para otros usos. Pero también es cierto que, salvo excepciones, dan tierra sin servicios en las periferias y en malas condiciones; estirando las ciudades a un costo altísimos para el erario público.
Las organizaciones vinculadas al hábitat que son parte del dialogo universitario por la vivienda y de la Comisión Asesora de Vivienda (COAVI) del MVOT insisten en la constitución de carteras departamentales de tierra; que no es lo mismo que dar tierras.
Hay en el interior experiencias exitosas que implican integración social, optimización del recurso suelo, densificación y recomposición del tejido y los vacíos urbanos con todos los servicios.

Sería relevante alinear a los congresos de Intendente y de ediles, Federaciones con empuje del gobierno nacional para que las comunas constituyan, previa anuencia de las Juntas voten, cartera de tierra con fondo rotatorio. Hoy están dadas las condiciones para que ello suceda, pero hay que ponerse la tarea al hombro.






