
La presidenta de la delegación uruguaya de la CARU, Cecilia Bottino, se propone, entre otras cosas, superar atrasos administrativos. “Yo pensaba encontrarme con un organismo con controles internos modernos, informatizado, con procesos claros” dijo Bottino al diario sanducero 20once.
Una de las consecuencias del conflicto por la instalación de la planta de UPM en Fray Bentos derivó en la creación de un comité científico binacional.
Dicho comité, con laboratorios en Fray Bentos, analiza la calidad del agua en toda la extensión del Rio Uruguay; por ello existe un seguimiento diario del estado del río.
CARU tendrá que dar su parecer sobre la posible instalación de una planta de combustible sintético en cercanías del río. Bottino entiende que este organismo nacional, que maneja “un presupuesto significativo”, “tiene un papel central en la integración regional y en la defensa ambiental. Nuestro desafío es hacerlo más transparente, eficiente y cercano a la gente”. Quiere que no permanezca “en las sombras del debate público”.






