
La semana pasada en el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), Tacuarembó, MEVIR presentó el programa de Agrupamientos Irregulares Rurales (AIR). El mismo busca atender a las personas que están más alejadas y que más necesitan. Se estima un mínimo de 10 y un máximo de 30 familias que viven en condiciones paupérrimas.
La meta es alcanzar a 700 familias en el quinquenio, y así, erradicar al menos el 50% de los AIR. Se trata, dicen las autoridades, de focalizar la política pública de vivienda en “las poblaciones más vulnerables, priorizando las infancias y las adolescencias”.
El ex intendente de Salto y presidente de MEVIR, Andrés Lima, -que estuvo acompañado por la ministra de Vivienda-, señaló que con el programa en cuestión se retoma lo que era el origen del organismo, de atender a la población dispersa y con mayor vulnerabilidad en el país, tanto en el interior como en el interior profundo de cada departamento.

El programa tiene “varias aristas” y una de ellas es «es intervenir en las viviendas existentes, a través de mejoras, reformas o refacciones, y en algunos casos, cuando sea necesario, construir desde cero. Pero en la mayoría de las situaciones son intervenciones en vivienda existente donde se va a estar mejorando, y apuntamos a que sea una mejora sensible para que esa construcción, que es muy precaria, pase a ser una vivienda digna”, afirmó. La intervención incluye el acceso a servicios básicos y regularización dominial.
El secretario de la Intendencia de Tacuarembó, José Menéndez, sostuvo que “el trabajo de MEVIR ha sido fundamental para mejorar las condiciones de vida de nuestra gente en las zonas rurales profundas y evitar la migración hacia las ciudades”. El funcionario remarco que todas las instituciones del Estado deben trabajar juntas, “más allá de los colores partidarios”.

Ese día la ministra y otras autoridades recorrieron la zona de Paso de los Novillos y Clara para conocer de primera mano las inquietudes de los vecinos.






