
Desde la época de la colonia, en huertas y conventos comenzó el desarrollo de la citricultura por estos lares. Los cítricos, -limones, pomelos, naranjas y mandarinas, – ahora, son parte del, laboralmente, caído litoral.
Con origen en China, India o Malasia estos cultivos se fueron expandiendo. De la mano de los navegantes los cítricos llegaron a América Latina.
En Uruguay, la citricultura se desarrolló sobre todo en el litoral norte, particularmente en Salto y Paysandú, donde las condiciones climáticas favorecieron su instalación. Hoy se exportan cítricos a Europa y EE-UU.

Ahora, salvo los trabajadores organizados, poco se habla de las condiciones laborales existente en procesadoras de estos cítricos y en las chacras, donde son comunes las tercerizaciones laborales, pobrísimos pagos salariales, precariedad laboral y circulación de “listas negras” con nombres de personas que se les hará difícil, casi imposible, conseguir trabajo en el sector. Esto sucede en este siglo XXI. ¡Uruguay for export!






