
Con fecha del 13 de mayo de este año, Mario Díaz y Federico Álvarez Petraglia presentaron tres solicitudes de acceso a la información pública ante la Intendencia (de Paysandú) en procura de conseguir datos sobre los siguientes temas: el vínculo con la Fundación A Ganar, la construcción del hogar para estudiantes universitarios en la zona de la ex Vialidad y la operativa de la planta de encapsulado; asuntos, como otros cuantos, que han suscitado polémica y que están rodeados por un halo de secretismo y verdades a medias. La utilización por vía administrativa del recurso establecido en la Ley 18.381 no aportó los resultados esperados “porque no se respondió lo que preguntamos, se respondió lo que se quiso”, dijo el ex in-tendente Díaz. La comuna “contestó parcialmente, hay una serie de puntos que fueron omitidos. Razón por la cual, habiendo cumplido la primera etapa, que es la etapa administrativa, se nos abre ahora la posibilidad de ir por vía judicial; porque si Intendencia realoja a vecinos de ex Vialidad porque viven en “suelo inundable y contaminado” pero construirá allí un hogar estudiantil no sería muy fácil, te contestan lo que quieren y ahí quedaría el asunto”, anunció el abogado Álvarez Petraglia, que, entre otros roles, fue secretario general de la Intendencia en el quinquenio anterior.
“En los temas más urticantes, que los dejan más expuestos, hay una tirada al outball, como quien dice, o una omisión en la respuesta”, señaló el profesional como una característica común en las devoluciones recibidas. Díaz agregó que “buena parte de las respuestas remiten a información que ya es pública” al tiempo que se evidencia “un ocultamiento sobre las erogaciones, los costos, las inversiones y los contratos”.
Residencia universitaria
Sobre el hogar estudiantil que la comuna construirá en zona inundable, motivo por el cual la misma administración inició un proceso de realojo para algo más de 40 familias, Díaz y Álvarez preguntaron qué acciones desarrolló el ejecutivo en pos de la excepción para edificar en un espacio que no se puede utilizar con fines habitacionales, según establece el plan de ordenamiento urbano; en qué cota se encontraría el edificio, qué medidas se implementarán para que sea usado durante las inundaciones y cuál es el costo de esas medidas; cuál es el presupuesto de oficina para el proyecto; qué empresas se presentaron para la licitación de la obra y con qué montos. Además, “teniendo en cuenta que el mencionado proyecto será financiado por fideicomiso”, pidieron conocer “con precisión” el monto disponible de esa fuente de financiación.
Finalmente consultaron sobre costos y características del proceso de relocalización de las familias asentadas en la vieja Vialidad desde hace varias décadas.

Díaz, que insistió en aclarar que el Frente Amplio rechaza la ubicación dispuesta para la residencia, pero no la iniciativa de construir un espacio para ese fin, señaló que entre las pocas respuestas conseguidas aparece una “que aportó la Unidad de Vivienda que dice que se les transmitió a los vecinos que van a ser realojados porque viven en un suelo que es inundable y contaminado”.
“Entonces nos sorprende que se saque gente del lugar porque viven en un suelo inundable y contaminado, pero siguen adelante con este proyecto que va a radicar allí a una cantidad significativa de estudiantes”. Álvarez Petraglia lamentó que no se explique en profundidad la aseveración de que allí hay contaminación “porque es un lugar de acceso público, la gente va ahí todo el tiempo, se construyó la parte nueva del Paseo Costero. Ahora, si la Intendencia tiene la información de que ése suelo está contaminado tiene que tomar las medidas que sean necesarias y no debería usar esa tierra para levantar un hogar estudiantil”, reclamó. El terreno donde se erigirá la residencia “está en cota 8, 8.50, es zona absolutamente inundable. Sin conocer el proyecto y por lo que dicen las respuestas, nos imaginamos que harán alguna elevación donde irá el edificio para que llegue a cota 10”, contó el exintendente y lamentó la falta de respuestas sobre “las iniciativas que se tomaron para resolver los problemas de inundabilidad y sus costos. A esta altura es como un capricho del intendente de seguir adelante con la iniciativa que termina encareciendo significativamente el costo de la inversión. O sea, si hay que hacer un edificio pero además hay que resolver los problemas de inundabilidad, ahí aparecen costos que perfectamente se podrían evitar si esa misma inversión se hace en cualquier otra parte de la ciudad”.
Entonces, entre las interrogantes que se plantearán a través de la Justicia, se incluirán algunas referidas “a las medidas que se van a aplicar para utilizar el edificio cuando la zona esté inundada”, sobre el presupuesto de escritorio de la obra en general, las ofertas recibidas de parte de las empresas interesadas en desarrollar la construcción y el monto de la adjudicación. Díaz contó que de manera extraoficial tomaron conocimiento de que “no coincide el monto que se adjudicó con lo que estimaban los técnicos. En definitiva, todavía no logramos saber cuánto saldrá la obra”.
Eduardo Rodríguez
Periodista. Director del programa La Tribu. Contacto FM. Paysandú
(*) Nota aparecida en Semanario 200ce, jueves 25 julio, edición 565






