
Más de un humilde ciudadano compró la idea de que con el gobierno multicolor, la gente común viviría los “mejores cinco años de su vida”. Bajos salarios, -durante varios años pérdida del mismo sin devolución-, aumento de la pobreza, (infantilización y feminización de la misma), desigualdad, incremento de gente en situación de calle y revisando volquetas, deterioro del sistema sanitario (todos saben lo que cuesta llegar a un especialista y/o a un estudio, además volvió la tuberculosis), recortes en políticas sociales, reforma jubilatoria nefasta, incremento de la violencia y el narcotráfico, se jalonaron con desaguisados y corrupción. Ahora, tocó tomar decisión. No parece sensato entregarle la soga al ahorcador.








