
Mientras el intendente duraznense, muy común en los jefes Departamentales, hacen declaraciones en medios nacionales y trasuntan gestiones de “cercanía” y “transparencia”, en la realidad la cosa es algo diferente. La Escuela de Música, de la capital duraznense, pegada a la escuela 8 se llueve y han tenido que descartar instrumentos. Pidieron a Vidalin trasladarse al edificio del ex Taller de Artes Plásticas; pero este denegó solicitud. No le asienta muy bien la cultura. Además, algunos vecinos, de las proximidades de la glorieta del cuartel, viven en periódicas inundaciones, sin respuestas del gobierno. Esos vecinos dicen que, en verano, los mosquitos juegan a la mancha. Por otra parte, el edil José Rizzo, desde la Junta, se refirió a los sobrecostos de las obras viales y el perdón de multas que recibieron empresas vinculadas al ministro de Transporte, José Luis Falero. Eso lo contrastó señalando que organizaciones sociales sin fines de lucro deben pagar “cuantiosas cifras” para realizar algún beneficio.






