
El movimiento cooperativo en general, pero en particular el de vivienda, se ha extendido a ciudades intermedias y pequeñas localidades; lo cual es una excelente noticia. Para citar dos ejemplos, tenemos cooperativas en Chuy, Young y también en Rodó o Ecilda Paullier. En general en muchas localidades el problema sigue siendo el acceso a la tierra con servicios. Es cierto que Intendencias reacias a adjudicar tierras a las cooperativas cambiaron de actitud, tales los casos de Río Negro, Artigas o Rocha.
Se vienen las elecciones departamentales y es un momento propicio para persuadir a los electos intendentes que se hace necesario constituir carteras departamentales de tierra. Las Intendencias tienen herramientas para constituirlas y marcos legales suficientes y así acotar los márgenes de especuladores y latifundistas urbanos. Para ello habría que pasar a la acción y movilizar recursos. Por ejemplo, hacer una ronda de entrevistas con los que sean electos; asistir al Congreso de Intendentes. La movida se puede encarar de consuno entre los Institutos y las Federaciones. A nivel nacional hay que pedirle a la ministra Cecilia Cairo reflote la cartera nacional. Ya hubo una experiencia similar en el ciclo electoral anterior.







