
Una escuela de samba, Académicos de Niteroi, dedicó su presentación al presidente brasileño, que estuvo en el sambódromo. La derecha había intentado frenar el tributo por considerar que se trataba “de “propaganda electoral anticipada”, pero no tuvo una respuesta positiva. Las elecciones presidenciales en Brasil, en primera vuelta, serán en octubre.
Lula, presente en el carnaval de Río de Janeiro, estuvo acompañado por varios ministros y numerosos políticos. El gobierno había prohibió la participación de altos funcionarios en el desfile y pidió cautela, ante el temor de que Lula, representado en el desfile por una estatua de 18 metros, pueda ser multado, sancionado o hasta inhabilitado. Para evitarle problemas, Rosângela Lula da Silva, esposa del presidente, -que aparecería en la última carroza del desfile- desistió de hacerlo.

Carnaval de Río, magia y pueblo





