
El carnaval, otrora bastardeado por su raíz popular, hoy permea todos los sectores; a lo largo y ancho del país. Por ejemplo, el candombe salió de los clásicos barrios Sur y Palermo, Montevideo, y de las manos de los afrodescendientes se instaló en todas las clases sociales. Desde el poblado más pequeño, -hasta la capital del país-, en lo que es una gran movilización, niños y grandes, pobres y ricos, disfrutan de estas extensas festividades allí donde haya espíritu colaborativo y asociativo.









